Estoy nerviosa, preocupada, triste por el colegio

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Estoy nerviosa, preocupada, triste por el colegio

Mensaje  Invitado el Vie 28 Ago 2009, 20:03

Hola, ya queda menos para que mi niña y yo nos separemos, hemos pasado 3 años, juntas cada dia, cada momento, dias de alegria y tambien agotadores.
Estoy mas nerviosa,preocupada y triste por separarnos.
No se como sera el primer dia, lo que llorara porque pensara que la he abandonado, y tendre que dejar asi....
Menos mal que mi marido tiene vacaciones y asi estare con el, porque llegar a casa y encontrarla vacia.
Me voy a sentir como si me faltara algo.
Y a ella como le ira, como se va aconstumbrar.
Estoy ya con unos nervios
¿Como fueron los primeros dias de vuestros hijos?
La mia nunca ha ido a la guaderia y esta muy apegada.
Un besito
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Re: Estoy nerviosa, preocupada, triste por el colegio

Mensaje  Invitado el Sáb 29 Ago 2009, 00:19

Acabo de leer en otro foro un relato (son varios fragmentos) de Carmen Laforet, que se titula "Al colegio". Espero que te ayude un poco a ver otra perspectiva de esta etapa nueva que emprendéis.

Mi hija es más pequeña que la tuya (tiene 16 meses), pero el curso escolar también empieza para nosotras (es mi trabajo). En mi caso, tus tres años con tu pequeña se "sintetizan" en estos dos meses largos de vacaciones que tuvimos juntas, pero que ya se acaban.
El martes empiezo, y la dejo en las mejores manos que puedo conseguir (las de sus abuelas), ella es feliz con ellas, juegan, la miman, disfrutan juntas, pero a mí duele el alma de pensar en dejarla...
Perdona por desahogarme en tu mensaje, yo tampoco encuentro consuelo...

Ahí va el relato...


Vamos cogidas de la mano en la mañana. Hace fresco y el aire está sucio de niebla. Las calles están húmedas. Es muy temprano.
Yo me he quitado el guante para sentir la mano de la mano de la niña en mi mano y me es infinitamente tierno este contacto, tan agradable, tan amical, que la estrecho un poquito emocionada. Su propietaria vuelve hacia mí la cabeza, y con el rabillo de los ojos me sonríe. Sé perfectamente la importancia de este apretón, sabe que yo estoy con ella y que somos más amigas hoy que otro día cualquiera.
Viene un aire vivo y empieza a romper la niebla. A todos los árboles de la calle se les caen las hojas, y durante unos segundos corremos debajo de una lenta lluvia de color tabaco.

‑Es muy tarde; vamos.

‑Vamos, vamos.

(...)

Hay que correr un poco por las calles, hay que tomar el metro, hay que caminar luego, en un sitio determina­do, a un autobús... Es que yo he escogido un colegio muy lejano para mi niña, ésa es la verdad; un colegio que me gusta mucho, pero que está muy lejos... Sin embargo, yo no estoy impaciente hoy, ni cansada, y la niña lo sabe. Es ella ahora la que inicia una caricia tímida con su manita dentro de la mía; y por primera vez me doy cuenta de que su mano de cuatro años es igual a mi mano grande: tan decidida, tan poco suave, tan nerviosa como la mía. Sé por este contacto de su mano que le late el corazón al saber que empieza su vida de trabajo en la tierra, y sé que el colegio que le he buscado le gustará, porque me gusta a mí, y que, aunque está tan lejos, le parecerá bien ir a buscarlo cada día, conmigo, por las calles de la ciudad...
(...)
Con los mismos ojos ella y yo miramos el jardín del colegio, lleno de hojas de otoño y de niños y niñas con abrigos de colores distintos, con mejillas que el aire ma­ñanero vuelve rojas, jugando, esperando la llamada a clase.
(...)
Le digo que vaya con los niños más ‑pequeños, aquellos que se agrupan en un rincón, y nos damos la mano, como dos amigas. Sola, desde la puerta, la veo marchar, sin volver la cabeza ni por un momento. ‑Se me ocurren cosas para ella, un montón de cosas que tengo que decirle, ahora que ya es mayor, que ya va al ‑colegio, ahora que ya no la tengo en casa, a mi disposi­ción a todas horas... Se me ocurre pensar que cada día lo que aprenda en esta casa blanca, lo que la vaya separando de mí ‑trabajo, amigos, ilusiones nuevas‑, la irá acercan­do de tal modo a mi alma, que al fin no sabré dónde termina mi espíritu ni dónde empieza el suyo...
Y todo esto quizá sea falso... Todo esto que pienso y que me hace sonreír, tan tontamente, con las manos en los bolsillos de mi abrigo, con los ojos en las nubes.
Pero yo quisiera que alguien me explicase por qué cuando me voy alejando por la acera, manchada de sol y niebla, y siento la campana del colegio, llamando a clase, por qué, digo, esa expectación anhelante, esa alegría, porque me imagino el aula y la ventana, y un pupitre mío pequeño, desde donde veo el jardín y hasta veo clara, emocionantemente, dibujada en la pizarra con tiza amari­lla una A grande, que es la primera letra que yo voy a aprender...
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Re: Estoy nerviosa, preocupada, triste por el colegio

Mensaje  Invitado el Sáb 29 Ago 2009, 08:09

Gracias me ha gustado mucho, me ha emoicionado.
Es lo mismo de duro separarnos de nuestra hija si han pasado dos meses, dos años, recien nacida.... incluso cuando sea mayor y se vaya de casa, yo creo que las madres nunca estamos preparadas para que nuestros bebes (por muy grande que sean se separen).
Mi madre cuando me voy de vacaciones se pone mas triste, casi llorando, esperando que volvamos y ya tengo 33 años, es como si nos separaramos por primera vez.
Ya os ire contando, supongo que seran los primeros dias, luego llegan los fine de semana y las tenemos todo el dia
Un besito
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Re: Estoy nerviosa, preocupada, triste por el colegio

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