Sobreexcitabilidad en los niños con AACC

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Sobreexcitabilidad en los niños con AACC

Mensaje  Atenea el Vie 19 Jul 2013, 18:14

Hola,

por si a alguien le puede servir reproduzco íntegro un artículo encontrado aquí:

http://asociacionasacal.blogspot.com.es/2013/01/sobreexcitabilidad-en-los-ninos-de-alta.html



SOBREEXCITABILIDAD EN LOS NIÑOS DE ALTA CAPACIDAD

Aquí os dejo esta entrada , ya que sé que much@s de nosotr@s tenemos este "problema" en casa.

El psicólogo polaco Kazimierz Dabrowski identificó lo que llamó “sobreexcitabilidades” o “supersensibilidades”. Los niños superdotados tienden a tener más de una.

A menudo muchas personas que viven alrededor de personas con Altas Capacidades, no pueden comprenderlos, encuentran en sus comportamientos una fuente de irritabilidad que les hace perder la paciencia, sin embargo cuando se combinan altas capacidades con sobreexcitabilidades se establecen altas posibilidades de alcanzar un alto nivel de desarrollo.

Según Kazimierz Dabrowski , los conflictos y los sufrimiento interiores son necesarios para lograr un desarrollo avanzado.

Las sobreexcitabilidades son emociones innatas que indican una alta capacidad de respuesta a los estímulos. Se encuentran en un grado superlativo en los sujetos altamente creativos y en los superdotados. Se expresan en una mayor sensibilidad, conciencia e intensidad.

Dabrowski identificó cinco áreas de intensidad: Psicomotor, Sensual, Intelectual, Imaginativa, y Emocional. "Aquel que manifiesta varias formas de Sobreexcitabilidades, ve la realidad de una manera diferente, más fuerte y desde más puntos de vista”.


SOBREEXCITABILIDAD PSICOMOTORA

Es una elevada excitabilidad del sistema neuromuscular. Esta intensidad psicomotor incluye una “capacidad para ser activo y enérgico", amar el movimiento per sé, derroche de energía mostrada por habla rápida, ávido entusiasmo, actividad física intensa y necesidad de acción. Cuando se sienten emocionalmente tensos, puede que hablen compulsivamente, actúen impulsivamente, se comporten mal y sobreactúen, muestren hábitos nerviosos, se sobre-esfuercen (tendiendo hacia ser “maniacos” del trabajo), se vuelvan convulsivamente organizados o muy competitivos.

Obtienen una gran satisfacción de su ilimitado entusiasmo (y actividad) físico y verbal, pero otros pueden ver esto como cargante. En casa y en el colegio, estos niños parece que no pueden estarse quietos hablando constantemente. Los adultos y sus compañeros les entran ganas de decirles ¡siéntate de una vez y cállate de una vez!

Este niño corre el peligro de ser mal diagnosticado por un Desorden de Déficit de Atención Hiperactivo (ADHD).


SOBREEXCITABILIDAD SENSITIVA

Se expresa como una experiencia exacerbada de deleite o desagrado a través de los sentidos: la vista, el gusto, el tacto, el olfato y el oído.

Obtienen una experiencia mucho más expansiva de sus sentidos que una persona normal. Tienen una mayor y más temprana percepción de los placeres estéticos, tales como la música, el lenguaje, el arte, así como obtienen un deleite ilimitado de los gustos, olores, texturas, sonidos y vistas. Pero también, gracias a esta sensitividad exacerbada, pueden llegar a sentirse sobre estimulados o incómodos con algunos estímulos. Cuando están emocionalmente tensos, algunos individuos pueden llegar a comer demasiado, comprar compulsivamente, o querer ser el centro de atención. Otros llegan a retraerse de cualquier tipo de estímulo. Estos niños pueden encontrar las etiquetas de la ropa, el ruido de la clase o los olores de la cafetería como algo tan perturbador, que los deberes del cole pasan a un segundo nivel.

Estos niños también pueden llegar a estar tan absorbidos por su amor hacia una particular pieza de arte o de música que el mundo exterior deja de existir para ellos.


SOBREEXCITABILIDAD INTELECTUAL

Se refleja en una marcada necesidad de buscar el entendimiento y la verdad, de adquirir conocimientos, analizar y sintetizar.

Los dotados con sobreexcitabilidad intelectual tienen mentes increíblemente activas, son intensamente curiosos, frecuentemente ávidos lectores y normalmente muy observadores. Son capaces de concentrarse, esforzarse intelectualmente en tiempos prolongados y son tenaces en la resolución de los problemas que ellos elijan. Otras caracterísiticas pueden incluir una planificación metódica y tener una marcada recopilación de detalles visuales. Frecuentemente ama la teoría, pensar acerca de pensar y el razonamiento moral.

Este focus en el razonamiento moral a menudo se traduce en una gran preocupación por los asuntos morales y de justicia. También les hace bastante independientes de pensamiento y pueden llegar a parecer críticos e impacientes con otros que no les siguen el ritmo. O pueden también entusiasmarse tanto con una idea que interrumpen en momentos inapropiados a su interlocutor.


SOBREEXCITABILIDAD IMAGINATIVA

Refleja un gran peso de la imaginación con respecto a la asociación de imágenes e impresiones, uso frecuente de metáforas, facilidad para inventar, fantasía, visualización al detalle y sueños muy elaborados.

A menudo estos niños mezclan la verdad con la ficción y se crean sus propios mundos privados con compañeros imaginarios para escapar del aburrimiento.

Les resulta difícil estar atentos en clase cuando la creatividad y la imaginación son secundarias respecto a una educación rígida.

Escriben historias y dibujan en vez de estar a lo que tienen que estar en clase. También pueden tener dificultades en terminar las tareas si entre tanto, alguna idea increíble se les viene a la cabeza y les lleva a una tangente imaginaria.


SOBREEXCITABILIDAD EMOCIONAL

Es la primera que los padres suelen notar. Se refleja en sentimientos muy intensos y realzados, complejas emociones extremas, identificación con los sentimientos ajenos y una expresión fuertemente afectiva. Otras manifestaciones pueden incluir respuestas físicas como Dolores de estómago y rubor o preocupación por la muerte y la depresión. Tienen una marcada capacidad para las relaciones profundas; muestran fuertes conexiones con la gente, algunos lugares y con las cosas. Tienen compasión, empatía y mucha sensibilidad en las relaciones.

Son conscientes con una gran precisión de cuáles son sus sentimientos, o de cómo van cambiando y creciendo, y a menudo llevan a cabo diálogos internos y practican la autocritica.

A estos niños se les acusa frecuentemente de ser melodramáticos o“sobrereacionar” a las situaciones.

Los niños con una fuerte sobreexcitabilidad emocional a veces son diagnosticados erróneamente con trastorno bipolar u otros problemas y trastornos emocionales.

También se manifiesta en una profunda preocupación por los demás, así como en autocrítica y ansiedad. Así de comprensivos como lo son para otros, parecen incapaces de sentir simpatía por ellos mismos. Por el contrario, tienden a ser muy auto-críticos. También pueden sentir un profundo sentido de responsabilidad, lo cual puede llevar a sentimientos de fracaso y culpa.

Mientras que su compasión y sentido de la responsabilidad pueden llevar a aquellos con una sobreexcitación emocional a ayudar a los demás, también pueden crearles problemas. Los niveles de ansiedad que experimentan pueden interferir con las tareas simples, como las tareas domésticas o incluso terminar las tareas escolares. También pueden desarrollar síntomas psicosomáticos como dolores de estómago o sufrir de depresión.

La depresión que aquellos con SE emocional a menudo experimentan es la depresión existencial, lo que significa que se deprimen por cuestiones relativas a las cuestiones básicas de la vida: la muerte, la pobreza, la guerra y la enfermedad, por ejemplo. Episodios de depresión existencial pueden ser ocasionados por alguna experiencia específica, pero son igual de probables que surjan espontáneamente.

Los niños con SE emocional también tienen dificultades para adaptarse a los cambios y pueden experimentar altos niveles de ansiedad cuando se exponen a situaciones nuevas o ambientes desconocidos.

Los niños no crecen fuera de esta sensibilidad. Un niño con intensos sentimientos emocionales experimentará la misma profundidad de emoción que un adulto.

Publicado por ASOCIACIÓN ASACAL


Un abrazo.


Última edición por Atenea el Vie 19 Jul 2013, 19:11, editado 1 vez

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Re: Sobreexcitabilidad en los niños con AACC

Mensaje  Atenea el Vie 19 Jul 2013, 18:18

Sobre el mismo tema, otro muy parecido pero más completo, hallado aquí:

http://cristinasilvente.wordpress.com/2013/04/25/sobreexcitabilidad-y-superdotados/



SOBREEXCITABILIDAD Y SUPERDOTADOS

abril 25, 2013 por Cristina Silvente


Hace un tiempo que vengo encontrando en consulta personas adultas con ciertos rasgos en común, como muy alta sensibilidad, que viven de forma intensa todo lo que les ocurre, aparte de grandes capacidades a nivel intelectual, emocional, artístico o deportivo. O, sino, son madres que me hablan de sus hijos e hijas, muy intensos y/o demandantes.

Hace poco encontré este artículo de una entidad americana dedicada a los aspectos emocionales de personas talentosas y superdotadas (niños y adultos), SENG, con sede en New York. Y lo he querido publicar aquí con el permiso de SENG, pues me ha parecido muy revelador:

SOBREEXCITABILIDAD Y SUPERDOTADOS

Autor: Sharon Lind Boletín SENG. 2001, 1 (1) 3-6.

http://www.sengifted.org/archives/articles/overexcitability-and-the-gifted

Algunas investigaciones y mucha observación natural han dado lugar a la creencia de que la intensidad, la sensibilidad y la sobreexcitabilidad son las características principales de los superdotados. Estas observaciones se sustentan en la opinión tanto de padres como de profesores que notan las diferencias, tanto de comportamiento como constitucionales, entre los niños superdotados y sus compañeros. El trabajo de Kazimierz Dabrowski, (1902-1980), proporciona un marco excelente para entender estas características. Dabrowski, psiquiatra y psicólogo polaco, desarrolló la Teoría de la Desintegración Positiva como una respuesta a las teorías psicológicas predominantes de su tiempo. Él creía que el conflicto y el sufrimiento interno eran necesarios para el desarrollo avanzado – desde el movimiento hasta una jerarquía de valores basados ​​en el altruismo – para el movimiento de “lo que es” a “lo que debería ser.” Dabrowski también observó que no todas las personas se mueven hacia un avanzado nivel de desarrollo, y que una innata capacidad/inteligencia combinada con Sobreexcitabilidad (SE) eran predictores de un alto potencial de desarrollo. Es importante destacar que no todos los individuos dotados o superdotados tienen sobreexcitabilidad. Sin embargo, sí encontramos más personas con SE en la población superdotada que en la población normal.

SOBREEXCITABILIDADES

La sobreexcitabilidad es una intensidad innata que indica una mayor capacidad para responder a los estímulos. Encontrándose en mayor medida en las personas creativas y con talento, la SE se expresa en una mayor sensibilidad, mayor conciencia y mayor intensidad, y representan una diferencia real en el tejido de la vida y en la calidad de la experiencia. Dabrowski identificó cinco áreas de intensidad -psicomotor, sensual, intelectual, imaginativa y emocional. Una persona puede poseer uno o más de estos. “Aquel que manifiesta diversas formas de SE ve la realidad de una manera diferente, más fuerte y desde más puntos de vista” (Dabrowski, 1972, p. 7). Experimentar el mundo de esta manera singular lleva consigo grandes alegrías y grandes frustraciones. Las alegrías y lo positivo de ser sobreexcitable necesita ser reconocido, ser honrado. Las frustraciones o lo negativo pueden ser tratados de manera positiva y se utilizan para facilitar el crecimiento del niño. Los cinco factores se describen a continuación. Cada descripción viene acompañada de varios ejemplos de estrategias, las cuales representan una parte de las posibles soluciones a los problemas que pueden causar preocupación para las personas SE o los que trabajan y viven con ellos. Estos deben servir como un trampolín para generar estrategias de intercambio de ideas o intervenciones adicionales que ayudarán a mejorar la vida de las personas SE.

SOBREEXCITABILIDAD PSICOMOTRIZ

La SE Psicomotriz es una excitabilidad del sistema neuromuscular. Esta intensidad psicomotriz incluye la “capacidad de ser activo y enérgico” (Piechowski, 1991, p. 287), el amor por el movimiento en sí mismo, el excedente de energía demostrada por un discurso rápido, un entusiasmo apasionado, una actividad física intensa, y una necesidad de acción (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Al sentirse emocionalmente tenso, las personas con una fuerte SE psicomotriz pueden hablar compulsivamente, actuar impulsivamente, portarse y actuar “mal”, mostrar hábitos nerviosos, un impulso activo (que tiende hacia la “adicción al trabajo”), tienen una organización compulsiva, o pueden llegar a ser muy competitivas. Obtienen gran alegría de su ilimitado entusiasmo físico y verbal y de su actividad, pero otros les pueden encontrar abrumadores. En casa y en la escuela, estos niños parecen no estar quietos nunca. Pueden hablar constantemente. Los adultos y los compañeros Tenemos ganas de decirles que se sienten y se callen! El niño con SE psicomotriz tiende a ser mal diagnosticado como Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

ESTRATEGIAS PSICOMOTRICES:
Permitir tiempo para la actividad física o verbal, antes, durante y después de actividades normales diarias y actividades de la escuela -a estas personas les encanta “hacer” y tienen necesidad de “hacer”.
Construir actividad y movimiento en sus vidas.
Asegurarse de que las actividades físicas o verbales son aceptables y no distraen a los que les rodean. Esto puede necesitar un poco de trabajo, pero puede ser un proyecto divertido y beneficioso para todos.
Proporcionar tiempo para la espontaneidad y actividades abiertas, actividades al aire libre. Todo ello tienden a favorecer a las necesidades de una persona con alta SE Psicomotriz.

SOBREEXCITABILIDAD SENSORIAL

La SE Sensorial se expresa en una mayor sensación de placer o malestar sensorial o sensitivo que surge de la vista, el olfato, el tacto, el gusto y el oído (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Los que tienen SE Sensorial tienen una experiencia mucho más amplia de sus inputs sensoriales que una persona media. Tienen una temprana y mayor apreciación de los placeres estéticos tales como la música, el lenguaje y el arte, y obtienen placer de un sin fin de sabores, olores, texturas, sonidos y lugares de interés. Pero debido a este aumento de la sensibilidad, también pueden sentirse más estimulados o incómodos con los estímulos sensoriales. Cuando se sienten emocionalmente tensos, algunas personas con alta SE sensorial pueden comer en exceso, ir a comprar de forma desmedida, o buscar la sensación física de ser el centro de atracción (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Otros pueden retirarse o aislarse de la estimulación. Los niños y niñas con SE sensorial pueden encontrar las etiquetas de la ropa, el ruido en el aula, o los olores de la cafetería una distracción y el trabajo escolar puede convertirse en secundario. Estos niños también pueden llegar a quedarse tan absortos en su amor por una determinada pieza de arte o de música que el mundo exterior deja de existir.

ESTRATEGIAS SENSORIALES
Siempre que sea posible, crear un entorno que limite estímulos ofensivos y proporcionar comodidad.
Proporcionar oportunidades apropiadas para estar en el centro de atención, mediante una atención inesperada, o facilitar actividades creativas y dramáticas que tengan audiencia. Estas personas necesitan literalmente sentir el reconocimiento que viene de ser el centro de atención.
Dar tiempo para pensar en el placer de lo sensorial y para crear un ambiente relajante.

SOBREEXCITABILIDAD INTELECTUAL

La SE intelectual se demuestra por una marcada necesidad de buscar el entendimiento y la verdad, de adquirir conocimientos, así como de analizar y sintetizar (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). Aquellas personas con alta SE intelectual tienen mentes muy activas. Son intensamente curiosos, a menudo lectores ávidos y, por lo general, observadores agudos. Son capaces de concentrarse, emprender un esfuerzo intelectual prolongado, y son tenaces en la resolución de problemas cuando lo desean. Otras características pueden incluir disfrutar de una planificación elaborada y tener una memoria visual muy detallada. La gente con SE Intelectual aman la teoría, el pensar sobre el pensamiento, y el pensamiento moral. Este énfasis en el pensamiento moral a menudo se traduce en una gran preocupación por las cuestiones morales y éticas, las injusticias, la falta de respeto por los niños, o preocuparse por temas de “adultos”, tales como el SIDA, las personas sin hogar, o la guerra. Las personas SE Intelectualmente también son bastante independientes de pensamiento y parecen a veces críticos e impaciente con otras personas que no pueden sostener su ritmo intelectual. O pueden llegar a entusiasmarse tanto con una idea que interrumpen en momentos inapropiados.

ESTRATEGIAS INTELECTUALES
Enseñar a cómo encontrar las respuestas a las preguntas. Esto respeta y alienta la pasión de una persona para analizar, sintetizar y buscar el entendimiento.
Ofrecer o sugerir maneras para que las personas interesadas en las cuestiones morales y éticas puedan actuar sobre sus preocupaciones, tales como la recogida de mantas para las personas sin hogar o escribir a los soldados en Kosovo. Esto les permite sentir que pueden ayudar, aunque sea en pequeña medida, para resolver problemas de la comunidad o el mundo.
Si las personas parecen demasiado críticas o abiertas a los demás, ayudarles a ver cómo su intención puede ser percibida como cruel o irrespetuosa. Por ejemplo, diciendo  ”es una idea estúpida” puede no ser bien recibida, incluso si la idea es realmente estúpida.

SOBREEXCITABILIDAD IMAGINATIVA

La SE imaginativa refleja un mayor juego de la imaginación con una rica asociación de imágenes e impresiones, el uso frecuente de la imagen y la metáfora, una facilidad para la invención y la fantasía, una visualización detallada, y sueños elaborados (Dabrowski & Piechowski, 1977; Piechowski, 1979, 1991). A menudo los niños ricos en SE imaginativa mezclan realidad con la ficción, o crean sus propios mundos privados con compañeros imaginarios y dramatizaciones para poder escapar del aburrimiento. Les resulta difícil mantenerse en sintonía con una clase donde la creatividad y la imaginación son secundarias a aprender un currículum académico rígido. Pueden escribir historias o dibujar en vez de hacer trabajo individual o participar en las discusiones en clase, o pueden tener dificultad para completar las tareas cuando una idea increíble los envía fuera en una tangente imaginativa.

ESTRATEGIAS IMAGINATIVAS
Las personas imaginativas pueden confundir la realidad y la ficción, porque sus recuerdos y nuevas ideas se mezclan en su mente. Ayudar a las personas a diferenciar entre la imaginación y el mundo real haciendo que coloquen un letrero de stop en su vídeo mental, o escribir o dibujar en la cuenta de hechos antes de que lo embellezcan.
Ayudar a las personas a utilizar su imaginación para funcionar en el mundo real y promover el aprendizaje y la productividad. Por ejemplo, en vez del cuaderno escolar convencional, hacer que los niños creen su propio sistema de organización.

SOBREEXCITABILIDAD EMOCIONAL

La SE emocional es a menudo el primero del que se dan cuenta los padres. Esto se refleja en la intensificación, sentimientos intensos extremos, de emociones complejas, la identificación con los sentimientos de los demás, y la fuerte expresión afectiva (Piechowski, 1991). Otras manifestaciones incluyen reacciones físicas como dolores de estómago y rubor o preocupación por la muerte y la depresión (Piechowski, 1979). Las personas SE emocionalmente no sólo tienen una notable capacidad de tener relaciones profundas, sino que muestran fuertes vínculos emocionales con la gente, lugares y cosas (Dabrowski & Piechowski, 1977). Tienen compasión, empatía y sensibilidad en las relaciones. Las personas con una fuerte SE emocional son muy conscientes de sus propios sentimientos, de cómo están creciendo y cambiando, y llevan a menudo a diálogos internos y practican el auto-juicio (Piechowski, 1979, 1991). Los niños con alta SE emocional, a menudo son acusados ​​de “exagerados.” Su compasión y preocupación por los demás, su concentración en las relaciones, y la intensidad de sus sentimientos pueden interferir en las tareas cotidianas como los deberes escolares o lavar los platos.

ESTRATEGIAS EMOCIONALES
Aceptar todos los sentimientos, independientemente de la intensidad. Para las personas que no son altamente emocionales, esto parece particularmente extraño. Sienten que los de alta SE emocional son simplemente melodramáticos. Pero si aceptamos su intensidad emocional y les ayudamos a resolver cualquier problema que se pueda dar a lugar, vamos a facilitar su crecimiento saludable.
Enseñar a las personas a anticipar las respuestas físicas y emocionales y prepararse para ellas. Las personas emocionalmente intensas a menudo no saben cuándo están llegando a estar tan sobreexcitadas como para perder el control o pueden tener respuestas físicas a sus emociones. Ayudar a identificar las señales de alerta físicas de su estrés emocional, tales como dolor de cabeza, manos sudorosas, o dolor de estómago. Al conocer las señales de alerta y actuar sobre ellas de forma temprana, estarán en mejores condiciones para hacer frente a situaciones emocionales y no perder el control.

ESTRATEGIAS GENERALES

A menudo es difícil y exigente trabajar y vivir con personas sobreexcitables. Los que no son así, encuentran sus comportamientos inexplicables, frecuentemente incomprensibles, y, a menudo, extraños. Las personas sobreexcitables que viven con otras personas sobreexcitables suelen tener más compasión y comprensión los unos por los otros, pero pueden entrar en conflicto cuando sus sobreexcitabilidades no están al mismo nivel. La búsqueda de estrategias para ayudar a niños y adultos a enfrentar y aprovechar estas características innatas y duraderas puede parecer difícil. Sin embargo, los recursos pueden obtenerse de variados lugares: libros de counseling, estilos de aprendizaje, educación especial y gestión de aula; libros para padres, incluso populares libros de negocios. Tal vez el mejor manera de comenzar sea con las siguientes estrategias generales, aplicables independientemente de las sobreexcitabilidades que estén presentes.

Discutir el concepto de sobreexcitabilidad

Compartir las descripciones de los SE con su familia, clase, grupo de counseling. Pregunte a las personas si se ven así mismos en algunas de las características. Enseñar este artículo y muchos otros similares les indica que el ser SE está bien y es comprendido y aceptado.

Concentrarse en lo positivo

Discutir de forma conjunta los aspectos positivos de cada SE la primera vez que introduce el concepto, y continúe señalando estos méritos. Los beneficios incluyen el ser enérgico, entusiasta, sensual, estético, curioso, leal, tenaz, metacognitivo, moral, integrador, creativo, metafórico, dramático, poético, compasivo, empático, y consciente de sí mismo.

Apreciar y disfrutar la diversidad

Uno de los resultados de la búsqueda de la equidad educativa y social ha sido una disminución de la apreciación de la diversidad y de las diferencias individuales. Individuos altamente dotados, por su singularidad, pueden caer en la creencia pública y personal de que no están bien. Es de vital importancia que cuando se hable sobre SE las personas se dan cuenta de que la sobreexcitabilidad es sólo una descripción más de lo que son, como ser alto, asiático o zurdo. Dado que la SE es un rasgo innato, no puede ser aprendida! Por tanto, es sumamente importante que aceptemos nuestra sobreexcitabilidad, niños y amigos. Esta aceptación proporciona validación y ayuda a la gente a liberarse de sentimientos de “rareza” y de aislamiento.

Otra manera de mostrar aceptación es proporcionar oportunidades a las personas para perseguir sus pasiones. Esto demuestra respeto por sus habilidades e intensidades y da tiempo para regocijarse en lo que les gusta, y ser validados por quienes son. Quitar esas pasiones como consecuencia de un comportamiento inapropiado, tiene un efecto negativo al dar el mensaje de que sus pasiones, la esencia de lo que son, no son valiosos o dignos de respeto.

Uso y enseñanza clara de habilidades de comunicación verbal y no verbal

Todas las personas merecen respeto y deben ser escuchadas y respondidas con agradecimiento. Las personas SE necesitan esta comprensión y paciencia en un mayor grado porque están experimentando el mundo con mayor intensidad y tienen que ser capaces de compartir su intensidad y los sentimientos de diferenciación para prosperar. Es vital aprender buenas habilidades de comunicación y enseñarlas a los niños. Unas buenas habilidades de comunicación son útiles a diferentes niveles, desde la mejora de las posibilidades de conseguir lo que quieres hasta alimentar y facilitar el crecimiento de los demás. Independientemente de la motivación para el aprendizaje de estas habilidades, los resultados incluyen menos estrés, mayor aceptación de sí mismos, una mayor comprensión de y sobre los demás, y menos fricción diaria en el hogar, la escuela, el trabajo o en la tienda de comestibles.

Cuando están aprendiendo habilidades de comunicación, asegúrese de incluir tanto la escucha verbal, el responder, el preguntar, hablar por teléfono y la resolución de problemas (Faber y Mazlish, 1980), el ritmo no verbal y el uso del tiempo, la distancia interpersonal y el tacto, los gestos y las posturas, expresiones faciales, el tono de voz y el estilo de ropa (Nowicki, 1992). Las estrategias verbales y no verbales mejoran la comunicación interpersonal y proporcionan las habilidades necesarias para adaptarse a lo que desean, para cambiar el sistema si es necesario, y tratar a los demás con cariño y respeto.

Enseñar gestión del estrés desde la infancia

Todo el mundo trata con el estrés a diario. Pero las personas SE han aumentado las reacciones al estrés a causa de su aumentada recepción y reacción a la entrada externa. Hay muchos programas y libros sobre reducción del estrés. Los principales componentes son: (1) aprender a identificar los síntomas de estrés: dolor de cabeza, dolor de espalda, golpeteo del lápiz, el pasearse de un lado a otro, etc. (2) desarrollar estrategias para hacer frente al estrés: hablar de sus sentimientos, hacer técnicas de relajación, cambiar la dieta, el ejercicio , meditar, pedir ayuda, desarrollar habilidades de gestión y organización del tiempo y (3) desarrollar estrategias para prevenir el estrés: propiciar tiempo para la diversión, crear un grupo de gente para ayudar, asesorar, complacerse, practicar la tolerancia a la propia imperfección y la de los demás .

Crear un ambiente reconfortante siempre que sea posible

Las personas intensas necesitan saber cómo conseguir un entorno más cómodo para crear espacios para el retiro o la seguridad. Por ejemplo: encontrar lugares para trabajar o pensar que no sean distractores, trabajar en un ambiente tranquilo o calmado, escuchar música, mirar una foto preciosa, llevar un objeto de confort, moverse mientras se trabaja, o usar ropa que no se raye o se pegue. Aprendiendo a afinar el propio entorno para satisfacer las propias necesidades, requiere de experimentación y de la cooperación de los demás, pero el resultado será una mayor sensación de bienestar y la mejora de la productividad.

Ayudar a aumentar la conciencia de los propios comportamientos y su impacto en los demás

Paradójicamente, las personas SE son a menudo insensibles y poco conscientes de cómo su comportamiento afecta a los demás. Pueden asumir que todo el mundo entiende por qué interrumpen para compartir una idea importante, o desconectar para crear una historia corta en sus cabezas durante la cena. Es fundamental enseñar a los niños y a los adultos a ser responsables de sus conductas, a ser más conscientes de cómo su comportamiento afecta a los demás, y comprender que sus necesidades no son más importantes que las de los demás. La clave es darse cuenta de que usted puede mostrar a los niños y adultos cómo son percibidos, puede enseñarles estrategias para encajar, pero deben optar por cambiar.

Recordar la alegría, el gozo, el placer

A menudo, cuando se trata la SE, los ejemplos y las preocupaciones son en su mayoría negativos. Recuerde que ser SE también trae consigo una gran alegría, el asombro, la belleza, la compasión y la creatividad. Tal vez lo más importante es reconocer y disfrutar de la singularidad de un niño o un adulto sobreexcitable.

Referencias:
Dabrowski, K. (1972). Psiconeurosis no es una enfermedad. Londres: Gryf. (Agotado, en inglés).
Dabrowski, K & Piechowski, M. M. (1977). Teoría de los niveles de desarrollo emocional (Vols.1 y 2). Oceanside, NY: Dabor Science. (Agotado)
Faber, A. & Mazlish, E. (1980). Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen. Ed. Medici.

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Re: Sobreexcitabilidad en los niños con AACC

Mensaje  Atenea el Vie 19 Jul 2013, 18:43

Y un tercero, muy interesante, que encontré por aquí:

http://asociacioninteligenciayvida.files.wordpress.com/2013/07/2e_emocional_pdf.pdf

Cuando la excepcionalidad de tu hijo es emocional:
Más allá del diagnóstico psiquiátrico

Artículo publicado en la 20ª edición de Twice Exceptional Newsletter, dedicada a los
niños con doble excepcionalidad (2e)

Autora: Barbara Probst. Barbara Probst es una trabajadora social especializada en ayudar a
las familias cuyos niños "diferentes" se han convertido en "niños difíciles", a menudo debido a
que su sensibilidad, intensidad o superdotación son confundidas con un trastorno. Además de
trabajar con grupos de apoyo para padres, con los niños y con las familias, también enseña en
la Escuela de Postgrado de la Universidad de Fordham, realiza presentaciones por todo EEUU
y es madre de dos adolescentes. Actualmente (enero de 2007) está terminando un libro
previsto para ser publicado a principios de 2008, When the labels don’t fit.

Traducción: cristina@copc.cat

Cuando la gente piensa en un niño doblemente excepcional, casi siempre piensa en
un niño superdotado y con problemas de aprendizaje. La segunda excepcionalidad
suele ser un problema educativo, como la dislexia, o fisiológico, como un problema de
integración sensorial. Sin embargo, algunas veces, el segundo aspecto excepcional
del niño se dice que es emocional, social o de comportamiento. Son niños a los que se
les califica de difíciles, mal educados o, sencillamente, raros, y eso a pesar de su
inteligencia (o quizá debido a ella) y se les llega a diagnosticar de TDAH, Asperger o
trastorno bipolar. Pero, ¿realmente merecen las dificultades de estos niños un
diagnóstico? ¿Son trastornos o son aspectos de la superdotación mal entendidos y
mal atendidos? Puede ser que, efectivamente, haya un trastorno emocional grave y,
entonces, el hecho de minimizar el problema impide que el niño reciba la ayuda que
necesita. Pero, por otro lado, también puede ser que el ser diferente de su hijo haya
sido patologizado, es decir, puede que la diferencia de su hijo haya sido convertida en
enfermedad, en cuyo caso el niño puede sufrir daños innecesarios en el esfuerzo de
solucionar un problema que no existe. Como padres atentos y preocupados, ¿cómo
saber cuál es su caso? ¿Cómo distinguir entre diferencia y trastorno, sobre todo en los
superdotados adolescentes?

Para explorar esta cuestión vamos a examinar aspectos de la superdotación, como las
cinco sobre-excitabilidades de Dabrowski; vamos a ver cómo los rasgos de
temperamento, tal como se manifiestan en los niños superdotados, pueden dar lugar a
dificultades sociales y emocionales; vamos a deconstruir algunos trastornos comunes
para ver cómo el hecho de ser diferente se convierte en un diagnóstico y, por último,
sugeriremos estrategias para reducir la sobrecarga emocional y llevar las dificultades
que puedan aparecer a un nivel manejable.

1 - Sobre-excitabilidades de Dabrowski
Kazimierz Dabrowski fue un psicólogo y psiquiatra polaco que escribió durante la
década de 1960 y desarrolló una teoría que él creyó que podría explicar la intensidad,
la sensibilidad y el comportamiento inusual de los individuos superdotados. Identificó
cinco sobre-excitabilidades (que hacen referencia a una mayor sensibilidad y
capacidad de respuesta frente a determinadas clases de estímulos) que él creía que
caracterizaban a los niños superdotados y a su conducta. Aunque no es una teoría
muy conocida, conviene analizarla ya que puede arrojar luz sobre la cuestión de cómo
interactúan superdotación y trastorno, o sobre cómo puede la superdotación ser
transformada en un trastorno. Las cinco sobre-excitabilidades (SE) son las siguientes:

1. SE Psicomotora
En el modelo de Dabrowski, esta SE es mucho más que una gran cantidad de
actividad física. Un niño puede no correr por la casa y no saltar sobre los muebles,
pero puede expresar SE psicomotora hablando de forma rápida, mostrando hábitos
nerviosos, inquietud y dificultad para relajar su mente al irse a dormir. Como ocurre
con cada una de las SE, ésta no es algo necesariamente negativo, sino que también
puede ser interpretada de forma positiva, como una fuente inagotable de energía y de
resistencia para el niño. A menudo, los niños superdotados con SE psicomotora son
incorrectamente etiquetados de TDAH.

2. SE Sensitiva
Esta SE se plasma en una alta sensibilidad a las sensaciones de los sentidos: al
sonido, la luz, el tacto, las diferentes texturas o el olor. También puede ser interpretada
de dos maneras: como una dificultad (la sensibilidad excesiva asociada con la
disfunción de la integración sensorial) o como una capacidad excepcional de
apreciación estética y sensorial. En un contexto adecuado, un niño con SE sensitiva
puede, por ejemplo, llevar una vida de pasión y compromiso hacia el arte. Sin
embargo, en un ambiente sin suficiente estimulación o, por el contrario, en un
ambiente sobrecargado de estímulos, el mismo niño puede llegar a sentirse ansioso,
irritable, retraído o puede llegar a tener estallidos de ira. En cualquier caso, las
dificultades surgen de la discordancia entre el temperamento del niño y su entorno, y
no de un defecto inherente al niño.

3. SE Emocional
Esta SE también suele ser mal entendida. La inestabilidad emocional de un niño con
intensos altibajos puede ser vista como una evidencia de inmadurez, de mala
educación o, incluso, de un trastorno del estado de ánimo, pero también podría no ser
nada de todo eso. Se debe ser muy cauteloso antes de asumir que los cambios
emocionales representan un trastorno psiquiátrico, como el trastorno bipolar. Cuando
una persona tiene SE emocional, tiene una mayor sensibilidad a los estímulos reales
(incluyendo los pensamientos y recuerdos) y puede tener respuestas que parezcan
excesivas, pero incluso cuando las respuestas son excesivas, siguen siendo
respuestas. Por el contrario, con una enfermedad como el trastorno bipolar, los
cambios emocionales siguen su propio ritmo y no siempre están conectados a
acontecimientos objetivos.

4. SE Imaginativa
La SE imaginativa se manifiesta con sueños vívidos, creatividad, capacidad de
inventiva y gran pasión por la fantasía. De nuevo, estos rasgos podrían considerarse
evidencias de un trastorno, como TDAH o incluso psicosis o, por el contrario, pueden
ser vistos como talentos que requieren expresión. Los niños superdotados que pueden
perderse en un mundo de fantasía o que son capaces de dar interpretaciones
peculiares a las cosas, pueden llegar a ser poetas, artistas o inventores. Sin embargo,
si se les niega la expresión de estas capacidades, pueden desarrollar problemas como
la ira o la depresión.

5. SE Intelectual
La quinta categoría de SE de Dabrowski es la más típicamente asociada al talento. Se
caracteriza por unas ganas insaciables de preguntar, de descubrir, encontrar
respuestas y resolver acertijos. Estos niños pueden parecer pesados o arrogantes, y
su perseverancia puede ser malinterpretada como un desafío a la autoridad o como
indiferencia hacia las normas sociales. A veces se les caricaturiza como "sabioncillos”
o “pequeños profesores" o, si su energía intelectual se centra en un tema muy
concreto o extraño, pueden ser etiquetados de Asperger.
Aunque la teoría de las SE de Dabrowski no ha sido objeto de un estudio riguroso,
representa un enfoque interesante y plantea importantes cuestiones sobre la razón de
los trastornos emocionales en los niños superdotados. Por tanto, la identificación de la
SE específica que puede haber en el origen de la conducta de un niño puede ser un
primer paso eficaz para encontrar la explicación de determinados problemas.


2 - Rasgos de temperamento
Otro marco útil para entender el comportamiento de los niños superdotados es el
temperamento. Todas las personas mostramos rasgos temperamentales, pero en los
individuos superdotados estos rasgos pueden ser un tanto peculiares. Si la
interpretación de estas características de personalidad se realiza de forma negativa o
equivocada (por ejemplo, si a un niño idealista se le acusa de ser crítico) pueden
suceder dos cosas: la primera, que se acabe etiquetando al niño de forma peyorativa
por creer que su conducta refleja un fondo negativo, antisocial o incluso patológico y,
la segunda, pueden aparecer en el niño problemas de autoestima, retraimiento o ira. Al
fin y al cabo, ¿a quién no le afectan la incomprensión constante, la frustración, la
crítica y el aislamiento?
Estos rasgos de temperamento peculiares, que pueden contribuir a la aparición de
problemas emocionales o de comportamiento, comprenden:
Introversión: Al contrario que la mayoría de la población, los niños superdotados
suelen ser personas introvertidas, que necesitan retirarse de vez en cuando y estar a
solas para recargar energía. Estas conductas son generalmente mal interpretadas y
llevan a tachar a estos niños de personas excesivamente preocupadas por sí mismas,
tímidas o con problemas de relación social.
Intensidad: Es frecuente que los niños superdotados demanden altos niveles de
activación (intelectual y/o emocional) y puede que requieran una constante exposición
a estímulos nuevos, rasgos que pueden ser confundidos con síntomas de TDAH.
Pueden sentir verdadera pasión por sus áreas de interés, tomarse las cosas de una
manera demasiado personal, tener opiniones firmes y reacciones intensas frente a
situaciones que otros consideran de poca importancia.
Concentración: Algunos niños superdotados tienden a focalizar su capacidad de
concentración y les gusta dedicarse a un solo tema durante un largo período de
tiempo. Otros tienden a un estilo más divergente, necesitan un punto de mira más
amplio, y son capaces de mantener su atención en muchos elementos a la vez
aunque, a veces, los demás no pueden ver la conexión entre los elementos y suponen
que el niño se distrae. En el primer caso, se suele decir que el niño se concentra
demasiado y, en el segundo, demasiado poco.
Sensibilidad: En este aspecto los niños superdotados también tienden a situarse en
una postura extrema. Algunos se emocionan fácilmente por cualquier cosa que les
parezca injusta y son capaces de involucrarse e identificarse hasta hacer de ello algo
personal, incluso con grandes acontecimientos como las guerras o los desastres
naturales. Una promesa no cumplida o un pequeño desaire pueden ser algo terrible y
hay que ayudarles a discriminar entre lo que es importante y lo que no. Por otro lado,
hay niños que se fijan más en los aspectos más abstractos o generales de las cosas,
lo que les hace parecer distantes e insensibles.
Rigidez: Hay niños que tienen un punto de vista propio sobre las cosas y lo defienden
ferozmente. Estos niños pueden insistir en hacer las cosas a su manera y en terminar
lo que han empezado tal y como ellos se lo han imaginado, aunque los adultos quieran
que lo hagan de otra forma e intenten razonar con ellos, engatusarlos o amenazarlos.
Consideran que ser flexibles y ceder es rendirse y, cuando les pedimos que
abandonen su intento de realizar la visión que han tenido, lo perciben como algo
arbitrario e irrazonable. Esta tenacidad, en una cultura en la que se valora el ser
flexible y trabajar en equipo, provoca que los niños superdotados puedan acabar
siendo catalogados como rígidos, arrogantes, dominantes e intolerantes.
Perfeccionismo: El perfeccionismo es una característica de muchos jóvenes talentos
y, como pasa con las sobre-excitabilidades, tiene dos aspectos. Por un lado, las
personas perfeccionistas tienen la motivación necesaria para alcanzar la calidad y la
maestría en sus trabajos y obtienen placer de sus logros. Por otro lado, pueden ser
obstinadas, críticas y con tendencia a fijarse demasiado en los detalles, de forma que
pueden perder de vista el objetivo principal. Son personas que pueden exigirse el
hacer algo perfecto a la primera (expectativas poco realistas) o, por el contrario,
pueden hacer y rehacer una tarea mucho más allá de lo que es razonable porque,
para ellos, todavía no está correcta (perseverancia).

¿Cómo se convierten estos rasgos en “problemas”?
Ningún rasgo de personalidad es por sí mismo un problema, pero combinados y en
interacción con los elementos del entorno (las otras personas, los estímulos
sensoriales, los horarios) pueden llevar a problemas de comportamiento que incluyen:

Dificultad en las relaciones entre iguales
El idealismo, una mayor conciencia de la hipocresía, unos intereses inusuales y un
desarrollo asincrónico (el niño es maduro en algunas áreas, como el razonamiento
intelectual, pero inmaduro en otras) pueden causar dificultades para hacer amigos y
conservarlos. La alta sensibilidad de estos niños puede hacer que sean más
vulnerables a sentirse rechazados. Por ejemplo, una niña puede sentirse traicionada
por una amiguita que juega hoy con ella y mañana con otra niña. En otros casos, a los
niños superdotados les puede gustar organizar a los otros niños o pueden insistir en el
cumplimiento rígido de las reglas, lo que posiblemente les cause problemas en su vida
social. Un niño, cuando no puede encontrar la amistad profunda que busca, puede
inventar amigos imaginarios o conformarse con peluches, mascotas o personajes de
ficción.

Como todos los niños, los niños superdotados quieren tener amigos y, por eso,
pueden quedar atrapados entre dos deseos contradictorios: el deseo de afiliación (de
pertenencia, de sentir que conectan con alguien) y el deseo de integridad (de ser fiel a
uno mismo). La sola experiencia de esta contradicción puede causar estrés y dar lugar
a sentimientos de desconfianza y aislamiento, y el problema se puede complicar más
cuando el ritmo del niño es diferente al de sus compañeros (los niños superdotados
acostumbran a tener ritmos extremos: o excepcionalmente lento, cuando necesitan
tiempo para meditar, o excepcionalmente rápido, cuando llegan a conclusiones mucho
antes que sus compañeros).

Dificultad para tomar decisiones
Los niños superdotados, sobre todo aquellos que son pensadores divergentes, pueden
ver tantos aspectos diferentes de las cosas, tantas alternativas y resultados posibles,
que se sienten abrumados. Es tanta la riqueza que inunda sus mentes, son tantas las
contradicciones, tan fuerte la sensación de pérdida que supone tener que elegir un
camino y no poder experimentar los demás, que son incapaces de actuar. Son niños
que les cuesta, por ejemplo, elegir el postre, porque son muy conscientes de todos los
postres que se pierden al elegir uno y pueden coger una rabieta cuando los adultos les
presionan. En estos casos, el niño puede ser visto como un niño exigente y malcriado,
cuando en realidad su comportamiento es debido a una sobrecarga cognitiva.

Exceso de autocrítica
El perfeccionismo y las altas expectativas que tienen sobre sí mismos pueden llevar a
los niños superdotados a la autocrítica excesiva cuando no alcanzan su ideal. A esta
frustración puede unirse el resentimiento producido por las altas expectativas de
rendimiento que les imponen los demás. Entonces es posible que aparezcan enfados
y reacciones agresivas, que pueden dirigirse hacia sí mismos, hacia los adultos a
quienes culpan o hacia otros que actúan de chivo expiatorio, como sus hermanos
menores.

Evitar la toma de riesgos
La intolerancia a la imperfección puede provocar que los niños superdotados eviten
realizar ciertas actividades si no están seguros de que van a hacerlas bien. También
puede ser que, de la misma forma que el ver miles de posibilidades les deja
paralizados por la sobrecarga cognitiva, el poder ver multitud de problemas
potenciales les puede dejar paralizados por la ansiedad. El miedo al fracaso y el miedo
a asumir riesgos pueden llevarlos a sentirse indignos, a estar a la defensiva y a rendir
por debajo de su capacidad.

3 - Cómo se convierten los problemas en síntomas y
diagnósticos
Podemos ver los llamados trastornos que a veces acompañan a la superdotación,
como la hiperactividad, la ansiedad o la depresión, desde tres puntos de vista distintos.
En primer lugar, podemos pensar en los trastornos como afecciones neurobiológicas,
instauradas en la estructura del cerebro o en los genes y considerarlos, por tanto, algo
tan primario como la altura o el color de la piel; desde ese punto de vista, los
trastornos pueden ser tratados, mejor o peor, pero no se pueden evitar. Así, un niño
superdotado podría recibir un diagnóstico doble de, por ejemplo, altas capacidades y
TDAH. En segundo lugar, podemos pensar en los trastornos como afecciones
secundarias que se desarrollan como el resultado de un estrés continuo; desde esta
perspectiva sigue habiendo un trastorno y sigue habiendo diagnósticos dobles, pero el
trastorno no es necesariamente de origen biológico. La tercera posibilidad es no
considerar los problemas como trastornos, sino como interpretaciones equivocadas de
ciertos rasgos o características, que aparecen como problemáticos debido al contexto
o al sistema de valores imperante. Desde esta posición, un diagnóstico doble es un
error.

La cuestión ahora para los padres de niños doblemente excepcionales es cómo saber
en qué postura situarse. Es evidente que hay niños con verdaderos problemas
psiquiátricos: los niños que se autolesionan, que manifiestan cambios bruscos y
dramáticos en sus hábitos de alimentación o de sueño, o que hablan de suicidio,
necesitan ayuda profesional inmediata. Pero en muchos casos se dan diagnósticos
psiquiátricos a comportamientos que provienen de una intensidad o sensibilidad
inusuales, o de una gran originalidad, pero que no son patológicos en absoluto. Para
ver cómo se puede llegar a un diagnóstico que no lo es, tenemos que deconstruir
algunos de los trastornos que, de manera más común, se ligan a la superdotación.

Trastorno por déficit de atención (TDAH)
Los pensadores divergentes, a los que les gusta divagar y buscar conexiones o
relaciones nuevas e inusuales a las cosas, son propensos a que se les perciba como
impulsivos y distraídos, y a ser diagnosticados de TDAH. Otros niños, los que se
quedan absortos en sus propios pensamientos y parecen "estar en las nubes" se
etiquetan también de TDAH, con predominio del déficit de atención. En ambos casos,
sin embargo, los síntomas del trastorno son también características de la
superdotación y sin una prueba objetiva para el TDAH como las que tenemos para el
SIDA o la diabetes, es peligroso asumir que estas características sean indicios de una
disfunción neurológica. Después de todo, una lista de síntomas es sólo un conjunto de
observaciones, descriptivas y no causales, determinadas por juicios de valor sobre lo
que es deseable y lo que no lo es. Por ejemplo, en una cultura en la que se valorara
positivamente el ser atrevido e innovador, un niño que se sentara en clase sin
rechistar, se concentrara, se quedara callado y quieto e hiciera su trabajo sin
distraerse, bien podría ser diagnosticado de trastorno por exceso de atención con
hipo-actividad. Curiosamente, es nuestra cultura la que proclama como valores la
audacia y la innovación, pero parece que no en los niños.

Trastorno negativista desafiante
Muchos niños superdotados tienen una gran conciencia de sí mismos, no respetan
automáticamente lo que digan los adultos y pueden desafiar las reglas que les parecen
arbitrarias o ilógicas, pero eso no significa que su comportamiento sea patológico. El
hecho de discutir o de negarse a hacer algo que a uno le han pedido puede ser una
expresión de independencia y no necesariamente una muestra de despecho.

Depresión
La tristeza puede aparecer, por ejemplo, por la pérdida de algo que era familiar (sobre
todo si la pérdida se da en un momento de transición en el desarrollo) o también
puede aparecer por una sensación de aislamiento respecto a sus pares (por sentirse
solo, dejado de lado y diferente). Los niños que sienten que nunca están a la altura o
que están atrapados en una situación que no son capaces de controlar, pueden
apagarse y retraerse. En todos estos casos, es la situación del niño la que tiene que
cambiar, no su respuesta, y empeñarse en tratar los síntomas en lugar de tratar de
mejorar el entorno es como intentar arreglar unas goteras fregando el suelo. Además,
los niños superdotados pueden también experimentar cierta depresión existencial al
analizar cuestiones existenciales, o se pueden angustiar al descubrir la brecha que
hay entre su mundo ideal y la realidad que les rodea.

Trastorno Bipolar
Un niño superdotado puede tener emociones intensas sin tener ningún trastorno. A
veces la emotividad viene de la asincronía en la superdotación del niño, porque la
conciencia de sus sentimientos (de pérdida, de dolor, de peligro o de alegría) supera
su capacidad de integrar y gestionar lo que siente. Otras veces, los adultos creen,
erróneamente, que la reacción del niño apareció de la nada, porque no tienen en
cuenta su gran vulnerabilidad y sensibilidad. Además, no hay ninguna medida objetiva
de las emociones, de si una emoción es demasiado intensa, o si dura demasiado
tiempo, o cambia de manera demasiado brusca; es más, lo que para una familia
parece triste o apagado, puede estar lleno de vida para otra.

Trastorno de ansiedad
La preocupación, como la tristeza, puede ser la reacción del niño a sus percepciones
sobre la vida. Cuando un niño superdotado es consciente de lo que podría suceder
pero no puede hacer nada para controlarlo, el sentimiento de indefensión que aparece
puede ser muy profundo. Las evasivas de los adultos y las palabras de consuelo sólo
aumentan la ansiedad de un niño cuya mente ya está pensando más allá de lo que se
ha dicho.

Síndrome de Asperger
Sólo porque un niño sea capaz de involucrarse profundamente en un tema
determinado y no esté interesado en las interacciones sociales típicas, no se puede
concluir, en absoluto, que pertenezca al espectro autista. Asperger se ha convertido en
una etiqueta muy útil para colocársela a los niños que son inteligentes pero raros. A
veces los padres dicen: "Mi hijo tiene Asperger, aunque puede ser cariñoso,
imaginativo y divertido cuando está en casa." Si eso es así, entonces ese niño no sufre
trastorno de Asperger. Igual que con todos los trastornos, el diagnóstico de Asperger
se debe reservar para los niños que realmente lo padezcan.

4 - Estrategias para invertir la situación
En lugar de convertir cada dificultad en un diagnóstico, necesitamos retroceder y
reivindicar la normalidad como un espectro, no como algo puntual. Debemos, además,
aprender a reducir la angustia o la frustración de un niño a un nivel en el que su
diferencia se convierta en manejable, es decir, de manera que esa diferencia se sitúe
dentro del umbral de la normalidad. He aquí algunas maneras de hacerlo.
Modificar el entorno para reducir el nivel general de estrés
El grado de estrés al que los niños están sometidos habitualmente debería ser inferior
al grado que pueden efectivamente tolerar, ya que es necesario un margen “libre” para
que el niño pueda asimilar y hacer frente a fuentes imprevistas de estrés: seguro que
sucederá algo capaz de llevar al límite a un excitable niño excepcional. La tarea de los
padres consiste en aumentar ese margen mediante la eliminación de obstáculos
innecesarios y factores generadores de estrés. Se debe pensar abiertamente en qué
elementos del contexto del niño le pueden preocupar o ser importantes para él y en
cuáles de ellos estamos dispuestos a ser flexibles. Estos elementos pueden ser
sensoriales (luces, etiquetas de ropa…), temporales (horarios, rutinas…) o referentes
al espacio (por ejemplo, algunos niños prefieren espacios grandes o abiertos y se
sienten encajonados en sitios pequeños, y otros niños necesitan sitios recogidos para
sentirse tranquilos).

Normalizar las diferencias y enfatizar los puntos en común con otras personas
Hay que ayudar al niño a identificar y a normalizar su área de dificultad. Por ejemplo,
decirle "Tú eres del tipo de persona que... odia ser interrumpido” o “… del tipo de
persona que agradece la monotonía” o “… que necesita tiempo para averiguar por
dónde empezar." Este tipo de frase le transmite que no es la única persona que es así,
ni la única que alguna vez se ha sentido de cierta forma o que tiene ciertos problemas.
Siempre que sea posible, se deben de reformular estas cuestiones “negativas” en
rasgos neutros. Por ejemplo, "tiquismiquis o exigente" puede convertirse en "vaya,
realmente sabes lo que quieres" o "terco y cabezota" puede convertirse en "desde
luego, no eres de los que se rinde" o "impulsivo" puede ser "no tienes miedo a probar
algo nuevo".

Demostrar al niño comprensión
No trate de convencer al niño de que no siente lo que siente. Puede que tenga razón
cuando intenta convencerle de que no cumplir una promesa no es el fin del mundo,
pero decirle eso a él no le calma, sólo le demuestra que no le entiende; si su hijo
insiste en que no le entiende, lo más probable es que sea así. A veces ocurre que los
padres y los niños hablan de dos temas diferentes: puede que el niño quiera que se
reconozca algo que podría haber pasado, mientras los padres insistimos en que no
pasó. Por ejemplo, el niño que se queja de que su hermano pequeño ha estado a
punto de romper su construcción de bloques sabe perfectamente que la construcción
no se ha roto y no sirve de nada repetírselo, lo que quiere es que su preocupación por
lo que podría haber pasado sea tomada en serio.

Ayudarle a exteriorizar lo que le ocupa internamente
Las actividades como el dibujo, las grabaciones de audio o el escribir una carta,
pueden ayudar a su hijo a dar forma a los sentimientos intensos. Otra forma de
ayudarle puede ser enseñarle a organizar las ideas que inundan su mente. Si, por
ejemplo, quiere que su niño elija un juguete para su cumpleaños, pero él no es capaz
de decidirse, le puede ayudar elaborando con él un cuadro para organizar las
diferentes alternativas en función de los aspectos que puedan ser importantes para él,
como la novedad del juguete, su popularidad, su durabilidad, etc. Si le obliga a elegir
sin estar convencido o sin haber valorado antes todas las posibilidades, puede que ni
él esté contento con su regalo ni usted con su actitud.

Prevenir o negociar de antemano
Hay que prevenir los problemas: una vez que una situación crítica ha comenzado,
puede que sea demasiado tarde para encontrar una solución. Por ejemplo, si usted
sabe que su hijo va ha rechazar el helado de vainilla si tiene una mancha de
chocolate, anticípese a esta posibilidad y prepare el terreno. Si no lo hace de
antemano, una vez servido el helado, sabe que ya no podrá hacer mucho.

En conclusión…
No se trata de minimizar la importancia de los trastornos que verdaderamente
requieren un tratamiento profesional, pero es importante detenerse, mirar hacia atrás y
preguntarse si es posible que el comportamiento de su hijo, su doble excepcionalidad,
se deba a algo distinto de una enfermedad psiquiátrica. Hemos examinado varias
posibilidades, desde las sobre-excitabilidades de Dabrowski hasta los rasgos de
personalidad. Creemos que el considerar las explicaciones no patológicas además de
las patológicas es lo mínimo que se puede hacer y además es una fuente de
esperanza, ya que la probabilidad de que las dificultades del niño provengan de la
intersección entre factores internos (superdotación y personalidad) y externos
(características del entorno) es mayor que la probabilidad de que provengan de una
enfermedad neurobiológica.

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Gracias

Mensaje  maria.floresgo el Jue 01 Ago 2013, 17:31

Me ha parecido súper interesante,justamente lo estaba hablando con una conocida,nuestros hijos de año y medio son muy despiertos,observadores,ansiosos por descubrir,y como no,bastante inquietos.Ella me comentaba preocupada,que la pediatra le dijo cuando su hija era de meses,que por su rápida evolución motora(por encima de lo normal)su hija tenía todas de ser un infante con hiperactividad.Yo le revoqué ese desafortunado comentario,haciéndole ver que era mucho mejor que fueran así de locuaces y ávidos por descubrir,porque en esta etapa del crecimiento,su inteligencia evoluciona paralelamente a todo lo que experimenten.No queramos tener niños de año y medio que parezcan bebés,durmiendo,comiendo y sonriendo,tenemos que dejarles aprender,y si de fábrica ya son curiosos y despiertos,con gran afán de descubrimiento,mejor que mejor.Yo creo que esto es positivo, contrariamente al pediatra de su hija,yo me preocuparía que mi hijo de año y medio se mostrase callado,quieto,e indiferente con el mundo.
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